Las botan de tienda “Goodwill” en Manhattan por hablar español

Medios locales reseñaron esta semana sobre la radicación de una demanda contra una tienda “Goodwill” en Manhattan, Nueva York, luego de que una hondureña y su amiga fueran, supuestamente, sacadas del establecimiento porque estaban hablando en español.

El recurso presentado, este martes, por Bruna Miguel (33) ante la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad, plantea que su experiencia es claramente una de discriminación por motivos de origen nacional y exige que Goodwill establezca políticas antidiscriminación en sus tiendas.

Según la versión de la hispana, ella se encontraba el pasado noviembre en la tienda de Chelsea, en la calle Oeste 25, cuando le pidió a una empleada que le mostrara una billetera que pensaba comprar. Mientras observaba el producto, Miguel le empezó a hablar a su amiga en español. Fue entonces cuando la trabajadora, supuestamente, le dijo bruscamente: “Habla inglés. Esto es Estados Unidos”. En ese momento, la mujer dijo sentirse confundida.

La demanda plantea que cuando el administrador llegó a intervenir, Miguel intentó explicarle lo sucedido, pero como no habla inglés con fluidez, el supervisor le pidió que abandonara la tienda. Cuando ésta puso resistencia, personal de seguridad, la sacó.

“Ella no podía entender cómo alguien puede quejarse de que está hablando español con su amiga”, indicó en declaraciones escritas Christine Clarke, la abogada de Miguel y quien es la directora de la Iniciativa de Derechos Civiles de Servicios Legales de la Ciudad de Nueva York.

“Yo me sentí tan dolida y avergonzada cuando el administrador me dijo que tenía que abandoner la tienda, porque yo no estaba haciendo nada malo”,  indicó la mujer, que alega haber sufrido dano emocional por el maltrato en declaraciones citadas por Gothamist.

“Yo solamente conversaba con mi amiga. Yo nunca pensé que una tienda como Goodwill pueda tratar a alguien tan mal porque es de otro país o porque no hablan mucho inglés, especialmente en una ciudad tan diversa como Nueva York”, agregó.

“Este comportamiento es completamente inexcusable,” agregó Clarke. “Sacar a la gente de una tienda porque hablan español, particularmente en este tiempo de alta tensión y miedo entre las comunidades inmigrantes, es simplemente reprensible”.

Por su parte, uno de los gerentes de la tienda –que prefirió no identificarse– dijo al referido medio que no recuerda incidente de ese tipo. También planteó que no conoce a una empleada con el perfil brindado por Miguel (rubia y blanca). Además, aseguró que es “imposible” que eso ocurriera porque la mitad de su equipo es latino.
Fuente: el diario ny